El dolor, mi compañera de viaje (by Iñigo Vélez de Mendizabal)

Real Murcia- Real Madrid
Real Murcia- Real Madrid

Iñigo Vélez de Mendizabal, jugador ya retirado físicamente pero su alma le sigue pidiendo guerra, uno de los que yo digo que nació con tobillos de mentira pero durante un tiempo supo aguantar el dolor. Nacido en la bella Vitoria. Es lo más parecido a la definición de cachito de pan, solo que metido en un cuerpo grandullón de los que intimida y una cabeza muy grande (de ahí Buru, cabeza en Euskera).

Iñigo
Iñigo

Tuve la suerte de compartir vestuario con él en el Murcia y el Xerez, lo conocí en Bélgica en la pretemporada del Murcia recién ascendidos a 1ª división cuando empezaban nuestras carreras futbolísticas. También ha jugado en el Atletic de Bilbao, Numancia y Eibar. Es diplomado en magisterio de Educación Física con el nivel C1 de Euskera, el título de Técnico Deportivo en Fútbol, tiene los dos primeros niveles de entrenador y con perspectivas de sacarse el 3º. Rompe con todas las etiquetas de los futbolistas. Actualmente entrena a las categorías inferiores del Aurrea de Vitoria. Inquieto, parlanchín, bonachón, enamorado de su familia…Te dejo su escrito, te tocará la fibra.

Sin darme cuenta tuve que dejar de jugar a futbol. Sin tiempo para asimilarlo, sin tiempo a prepararme para una despedida, sin tiempo para darme cuenta que dejaría de hacer lo que había hecho toda mi vida, desde muy muy pequeño y por lo que había luchado sin importarme lo que podría estar perdiendo o lo que me dejaría por el camino.
La razón de todo esto fueron las lesiones. Me había acostumbrado a dolores de todo tipo, a jugar limitado por mis esguinces, operaciones, golpes etc. Pero siempre estaba disponible para jugar y entrenar. Pocos entrenamientos me habré perdido, el entreno que me perdía era porque entraba o salía del quirófano, me encantaba entrenar, me encantaba jugar, me encantaba todo lo que era un balón, por la simple razón que había nacido para ello y era lo que me llenaba. Un balón era suficiente, aunque fuese entrenamiento físico “camuflado” con balón. Hoy es el día que si veo unos chavales jugando en la calle o en el pueblo estoy pendiente de que se les escape para cogerlo, admito que alguna vez les he robado el balón de forma limpia y sin falta.


Mi último contratiempo, sin saber que sería el último fue determinante. Mikel, mi médico y amigo se sorprendió con lo que vio al operarme, al ver que había intentado evitar el quirófano, de forma conservadora e incluso llegando a entrenar en parte con el equipo, ¿que sino me dolía?, me pinchaba pero a mi me daba igual, eran molestias. Tenia que operarme, recuperarme y volver a jugar, igual que las otras cuatro. Pero desgraciadamente no fue así, y mi cuerpo había dicho basta. Posiblemente llevaba años diciéndomelo pero esta vez ya no podía disimular mas esos dolores, simplemente no podía jugar a fútbol. Pasé todo el año volviendo loco al cuerpo medico del Xerez, todos veían que se podía acabar, todos menos yo. Era otra más, y podrían venir más, pero no iba a dejar de jugar, tardaría mas o menos pero volvería… Pero esta vez no fue así.
La verdad que es muy jodido, llevas toda la vida haciendo lo mismo y que a su vez es lo que mas te gusta y de repente no puedes. Entiendo que a muchos, les habrá pasado lo mismo en el trabajo, en otro deporte o simplemente en una costumbre de años. Yo lo pase mal, y creía que no lo llevaba tan mal. Pero ahora me doy cuenta que lo pase muy mal.
Tengo 33 años y llevo desde los 30 sin jugar, soy un afortunado en todo, he hecho lo que he querido y he vivido de ello, tengo una mujer y 3 hijos que me han apoyado en todo, y la verdad que mi futuro a nivel físico no es muy esperanzador, pero volvería a empezar sin duda, sin importarme las consecuencias y olvidando todos los malos momentos, esos que solo lo saben los que están dentro y lo viven, esas semanas de jugar y pasarme de lunes a viernes cojo y que solo ve tu mujer que no puedes ni dar un simple paseo que supere los 10 minutos, que según llegas a un parque a que tus hijos se diviertan estas buscando un banco libre, los momentos previos al partido cuando el entrenador preguntaba si alguno tenía algún problema y yo miraba al doctor con una mirada que él y yo sabíamos que como dijera algo lo colgaba. Alguno pensará que si al no estar a tope tendría que haber dejado jugar a otro compañero, pero hacerme caso, a tope o al 100% es algo que no existía en mi diccionario, no hubiese jugado ni en regional sino hubiese forzado mi cuerpo al límite.
Lo que si que hecho en falta es de lo que se siente al jugar, de lo que se siente al marcar un gol, la tensión de saber si juego o no, el momento de tirar un penalty, el sentir que estas a tope y tus compañeros te buscan, el hacer un control de un pase largo, incluso la sensación de mala ostia que se te queda cuando fallas una ocasión clara, los duelos con grandes defensas, y podría seguir y seguir y eso para los que amamos este deporte no tiene precio y no se reemplaza con nada, no hay nada que se le parezca, por lo menos para mi.. Me preparo para ser entrenador y tengo un equipo y la verdad que también me gusta y mucho, es otro rol dentro de este deporte, analizas e intentas que aprendan, lo ves todo mas fácil desde fuera, decides quien juega y como, sufres y te alegras como los que están en el campo, pero sin duda, si pudiese estaría dentro jugando.
Para terminar esta oportunidad de escribir que me ha dado mi amigo el Mono, con quien he compartido 2 equipos y el último de ellos en su tierra, del cual me llevo el nacimiento de mi hija como el mejor recuerdo de los grandes recuerdos que tengo de Jerez, deciros a los que seguís ejerciendo de futbolistas, los que empezáis o simplemente los que os gusta jugar a fútbol, que no os volváis locos de cuando se va a acabar ni donde voy a jugar, si el domingo jugareis o no, de si ficharan a otro en vuestro puesto o si el entrenador confía mas en otros, simplemente disfrutar de jugar a futbol, de entrenar o competir. Llegará un día, independientemente de la edad y de la razón que se acabe, que se apaguen los focos, que no haya más rivales que vencer, y ese día hay que afrontarlo como cualquier otro reto de la vida, pero orgulloso y tranquilo de que has hecho todo lo que has podido, de que has dado todo lo que tu cuerpo te ha permitido y que no tienes nada que reprocharte a ti mismo.Iñigo Vélez de Mendizabal

10 comentarios en “El dolor, mi compañera de viaje (by Iñigo Vélez de Mendizabal)

  1. Ainara

    Iñigo siempre ha sido un tío grande en todo!!
    Siempre con una sonrisa, con humor, cercano, humilde, buena persona…
    No me extraña que deje amigos por todos los lados!!
    Nos vemos poco, pero cuando le veo parece que no ha pasado el tiempo!!
    AUPA IÑIGO!! Muxus Ainara Urkiza

    Me gusta

  2. enrike

    Grande IÑIGOL!! Eibar siempre será tu casa.Fuiste de esos jugadores que dejan huella. Nunca olvidaremos tu gol al sporting en ipurua y tampoco te olvidaremos a ti. Ojala nuestros caminos se vuelvan a cruzar. Mucha suerte en tu nueva andadura!!

    Me gusta

  3. Pingback: Pensionistas de élite - El Periodico

  4. ROBERTO REYES JIMÉNEZ

    Cuando venías a Falces y jugabas con nosotros nadie quería ponerse de portero: Vaya pepinazos metias la ostia. Algunos hemos seguido tu trayectoria desde lejos. Espero que tengas mucha suerte en tu nueva etapa como entrenador. Aupa elgante !!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s